Caras rojas

Las manchas rojas en la piel, son acúmulos de pequeños vasos cerca de la superficie de la piel, que dan el aspecto de mancha roja o azul violácea. Estas manchas tienen mucho componente genético y racial, aumentan con el calor, la exposición solar y es el principio de una enfermedad dermatológica llamada rosácea.

Cuando esta rosácea es incipiente y solo notamos  pequeña rojez facial se denomina cuperosis. También existen puntos rojos en la piel, llamados puntos rubí.

La rosácea también se acompaña de granitos, descamación de la piel y del cuero cabelludo (caspa), y a menudo afecta a la autoestima de los pacientes que lo padecen.

Si tus padres o abuelos tienen estas manchas es muy probable que tú también las desarrolles.

Te recomiendo una valoración médica  y, si no quieres favorecer el aumento de nuevas lesiones, evitar, en la medida de lo posible, la exposición solar y el calor extremo: baños de vapor, sauna o jacuzzis  calientes; también los alimentos calientes, picantes o muy condimentados.  El chocolate, algunos lácteos, las verduras y el alcohol también exacerban tus rojeces.

Los pacientes con rosácea tienden a  ser sensibles a los cosméticos, cremas jabones y maquillajes, por lo que te recomiendo evitar los productos con mucha grasa, alcohol o perfumes y usar siempre protección solar.

Además es importante vigilar nuestra salud: mantenernos en nuestro peso ideal y con una presión arterial normal,  y evitar el stress en la medida de lo posible ya que también puede aumentar nuestras rojeces, así como el ejercicio intenso.

La rosácea no se cura ya que tu piel vuelve a producir estas lesiones. Pero si las puedes mantener a raya con algunos cosméticos y tratamientos. Por ejemplo, los tratamientos con Luz Pulsada Intensa o IPL : es una clase de lámpara flash especial que emite una banda ancha de luz  que ataca y elimina las lesiones vasculares, además de estimular el colágeno mejorando así globalmente la calidad de la piel.

Debes saber que la rosácea, al ser un padecimiento crónico, siempre tendrás sensibilidad y tendencia a que estas lesiones vuelven a salir (eliminas unas, pero tu piel genera otras nuevas). La buena noticia es que puedes volver a atacarlas cuantas veces quieras. Y si además ejerces un buen cuidado del sol y utilizas los cosméticos adecuados retrasaras más la aparición de estas feas amigas.

¡Dejarás de preocuparte por ellas!

 

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Dra. en Medicina General, Medicina Familiar y Medicina Estética.